El concurso de acreedores de una persona física no supone automáticamente el concurso ni la responsabilidad económica de toda su familia.
Sin embargo, cuando existen matrimonios, viviendas compartidas, préstamos conjuntos, avales, cuentas comunes, empresas familiares o transmisiones patrimoniales, las consecuencias pueden extenderse indirectamente al entorno familiar.
Por ello, antes de presentar un concurso de persona física, resulta recomendable estudiar no solo la situación del deudor, sino también las relaciones económicas y patrimoniales que mantiene con su familia.
Un buen análisis previo permite distinguir entre:
las deudas del concursado, los bienes del concursado y las obligaciones y bienes que pertenecen realmente a otros miembros de la familia.
Y esa distinción puede resultar decisiva para proteger correctamente los derechos del resto de la unidad familiar.
¿Estás sobreendeudado y no sabes qué puede pasar con tu familia?
Si tienes préstamos, tarjetas, deudas con Hacienda, Seguridad Social, proveedores o avales y ya no puedes hacer frente a tus pagos, no esperes a que comiencen los embargos para analizar tu situación.
Nuestro despacho puede estudiar:
• tu situación de insolvencia;
• tus deudas;
• tu patrimonio;
• la situación de tu cónyuge;
• las viviendas y bienes familiares;
• los avales;
• y las posibilidades de acogerte al procedimiento de segunda oportunidad.
Primera valoración de tu situación
Antes de tomar una decisión, analizamos quién debe qué, qué bienes existen y qué consecuencias puede tener el concurso para el resto de la familia
